Derechos Humanos en Marruecos

Últimos avances

Marruecos se ha comprometido muy temprano en la edificación de un espacio de libertad y de respeto de los derechos humanos. Desarrolló, en este sentido, una experiencia única en la promoción y protección de los Derechos Humanos, siguiendo su propio camino, y un ritmo apropiado que toma en cuenta sus fundamentos, su opción estratégica y sus especificidades. Aquí están los últimos avances relativos a los derechos humanos en Marruecos:

Mirada sobre los derechos humanos en Marruecos

El Reino se ha comprometido también en la promoción y la defensa de los Derechos Humanos partiendo del principio que Su Majestad el Rey Mohammed VI subrayó en un mensaje dirigido al pueblo marroquí con motivo de la celebración del 51 aniversario de la Declaración universal de los Derechos Humanos: «el respeto de los derechos humanos y las convenciones internacionales de derechos humanos que consolidan estos derechos no es un lujo o un modo en el que se hacen sacrificios, sino una necesidad dictada por las exigencias de la edificación y el desarrollo».

En su mensaje con motivo del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Su Majestad el Rey reafirmó «el compromiso permanente de Marruecos hacia los nobles valores y principios que fueron consolidados por este acto histórico» y su «fuerte compromiso con los derechos humanos en su universalidad y globalidad».

Sobre la base de los logros del proceso de reforma iniciado por Su Majestad el difunto Rey Hassan II, Su Majestad el Rey Mohammed VI ha abierto un vasto campo de la renovación política, económica y social para la construcción de una sociedad moderna, democrática y solidaria, arraigando, definitiva e irreversiblement, el Reino en la democracia y el Estado de Derecho .

En su visión reformista, el Soberano ha acordado un intérés particular a la ampliación de las libertades fundamentales, al arraigo de las prácticas democráticas y al refuerzo de las instituciones, como parte de una nueva concepción de la autoridad en la que el ciudadano ocupa el centro de las políticas públicas .

Esta experiencia en el proceso de democratización y modernización es original, ya que es el resultado de decisiones estratégicas adoptadas después de la independencia. Por lo tanto, el Reino ha optado por el pluralismo político, la tolerancia y el legalismo como la base de su vida política e institucional. La economía de mercado, la libre empresa y la libre competitividad constituían, por otra parte, los pilares del desarrollo económico y social. En el aspecto cultural, el respeto de la diversidad, del diálogo y la inclusión han sido siempre el motor de su acción.